Una imperfección de aquellos que trabajan y desarrollan el ecosistema startup es no valorar la permanencia y perdurabilidad de sus proyectos a medio/largo plazo. Y es que, desde el minuto uno el neo-emprendedor quiere ofrecerlo y crearlo todo sin margen a poder ir trazando una estrategia de re-ingenieria de producto/servicio en un horizonte temporal extendido.

En cierto modo, el emprendedor no tiene toda la culpa ya que son mentores, formadores y gurús los primeros en hacer análisis y valoración de lo ven o han visto alguna vez -aplican un enfoque estático-. No he escuchado nunca una prospectiva de un mercado futuro o de una tendencia de la industria sobre una idea o proyecto que se haya propuesto. Y esto es un error.

Personalmente, creo que es completamente necesario valorar un proyecto y analizar las probabilidades y grado de adaptación que tendrá en diferentes escenarios futuros y, para ello, debemos de tomar una aptitud rigurosa en cuanto al análisis y estudio de mercado.